Bloque I
Dos casas conectadas por una misma experiencia exterior: sombra, piscina, cocina, piedra y silencio.
Una finca privada para quienes buscan una Mallorca más lenta: piedra, campo, sombra, silencio y tiempo bien vivido.
Son Catiu Mallorca es una finca turística en Artà concebida para estancias privadas, familias y parejas que valoran la intimidad, la naturaleza y una forma de lujo que no necesita decir su nombre.
Son Catiu no compite con un hotel. Su valor está en lo que protege: privacidad, espacio exterior, arquitectura con carácter y la sensación de que el tiempo vuelve a ir despacio.
La finca se organiza en dos zonas de alojamiento, con cuatro casas en total, pensadas para estancias familiares o de grupos que buscan compartir sin perder intimidad.
El lenguaje visual de Son Catiu nace del propio lugar: piedra húmeda, olivos, lino, terracota, madera envejecida y una calma que se percibe antes de explicarse.
Cada bloque funciona como unidad de estancia. La finca está pensada para familias y grupos que quieren convivir con espacio, calma y una privacidad difícil de encontrar.
Dos casas conectadas por una misma experiencia exterior: sombra, piscina, cocina, piedra y silencio.
Otra zona de alojamiento dentro de la finca, ideal para una segunda familia o para reservar Son Catiu completo.
La experiencia Son Catiu se construye con gestos sencillos: una mesa preparada al atardecer, una habitación con luz filtrada, una tarde de tenis, una piscina en sombra y el silencio del campo.
El huésped debe sentir que la finca le pertenece durante unos días.
El paisaje, los olivos, la piedra y la luz hacen que Mallorca se sienta sin necesidad de explicarla.
Desayunos largos, siestas, cenas fuera y una agenda que no exige nada.
La pista de tenis forma parte del carácter de Son Catiu: un detalle diferencial, elegante y familiar. No se comunica como club deportivo, sino como una extensión natural de la vida en la finca.
Las imágenes definitivas deberán tener una dirección editorial: baja saturación, luz suave, texturas reales y escenas que parezcan habitadas, no decoradas.
La identidad de Son Catiu no necesita llenar la web de tópicos mallorquines. El lugar ya habla: la piedra, los árboles, la luz, el clima y la arquitectura transmiten el origen con más elegancia que cualquier cliché.
Una zona para descubrir con calma: pueblos, calas, mercados, caminos rurales y tardes largas.
La boutique debe sentirse como una extensión natural de la finca: piezas útiles, discretas y bien hechas. No merchandising turístico, sino objetos con memoria: lino, aromas, cerámica, toallas y pequeños productos ligados a la experiencia.
Una pieza sencilla para mercado, playa o viaje. Algodón/lino natural, logo discreto y tonos de la finca.
Textura suave, colores minerales y monograma bordado. Pensada para piscina, tenis o baño.
Piedra húmeda, hoja de olivo, lino limpio y tierra cálida. Un recuerdo sensorial de la estancia.
Cerámica artesanal de uso diario: platos, cuencos o jarras inspiradas en terracota y piedra.
by María Genovard. Obras presentes en la finca, integradas en el paisaje y disponibles bajo solicitud.
La boutique de Son Catiu se plantea como una selección bajo solicitud: objetos y piezas vinculados a la experiencia de la finca, disponibles para huéspedes o por consulta directa.
Consultar disponibilidadAquí irá integrado el motor de reservas de Smoobu, con calendario, disponibilidad, precios y pago. El formulario de contacto quedará como vía secundaria para consultas especiales.